¡Basta Ya! Imprimir documento

El Diario Vasco, 14 de febrero de 2004

Un paso importante

Editorial

La autorización, ayer, por parte del Consejo de Ministros de los contratos de los ocho primeros tramos de la «Y» vasca ferroviaria debería ser el paso definitivo para la creación de una infraestructura vital para la vertebración interna Euskadi y su conexión con el resto de España y Europa, y de la que depende en gran medida el desarrollo socioeconómico del territorio. La resolución del Ejecutivo central da vía libre a la construcción de 46 de los 180 kilómetros que compondrán la red vasca de alta velocidad que, cuando esté en funcionamiento, permitirá conectar sus tres capitales en menos de 38 minutos y enlazar con el resto de la malla española, como parte del corredor Norte-Noroeste, hasta hacer del ferrocarril una alternativa válida de transporte frente al automóvil y el avión. Las actuaciones en estos tramos, repartidos entre las tres provincias, podrían empezar a finales de ese año.

El carácter estratégico del proyecto y su trascendencia para el futuro del País Vasco son los que hacen inexplicables los retrasos acumulados, más allá del necesario debate sobre su idoneidad e impacto medioambiental, y las disputas continuas entre las administraciones que han lastrado su puesta en marcha. La invasión de competencias por parte del Gobierno autonómico, empeñado en asumir atribuciones que no le son propias en un mal entendido afán de protagonismo, ha llevado el proyecto a un litigio innecesario. Por su parte, los retrasos del Gobierno central a la hora de ejercer sus atribuciones han resultado inexplicables. Es incomprensible que se haya hecho objeto de confrontación de una de las piezas claves del desarrollo futuro de Euskadi.

Los 814 millones de euros que se invertirán en los primeros tramos certifican el compromiso del Estado, como no debía ser de otra forma, en esta infraestructura fundamental. A partir de ahora, administraciones e instituciones deberían dejarse de refriegas incomprensibles para el ciudadano y hacer confluir todas sus energías en agilizar la construcción de la «Y» y en convencer a Europa, y en particular a Francia, de que este vía de comunicación es vital para el desarrollo de una parte no despreciable de la UE. Las declaraciones de ayer del consejero de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco, Álvaro Amann, felicitanto al Ejecutivo central por su decisión y ofreciendo su plena colaboración, abren un resquicio de esperanza de que la iniciativa gozará por fin del consenso imprescindible que siempre requirió.