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Juan María Uriarte, Obispo de San Sebastián

 

El Correo, 10 de septiembre de 2003

Uriarte exige la repulsa a la «violencia física» de ETA y «moral» de los poderes públicos

El obispo de San Sebastián pide a los políticos que antepongan la paz a sus aspiraciones

El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, aseguró ayer que la ética en la vida política exige la «repulsa radical a la sangre humana derramada y a cualquier forma de violencia física real o amenazante», en referencia a ETA. A renglón seguido añadió que la ética también postula la renuncia a «fórmulas de violencia moral que pudieran ser ejercidas en el uso del poder legislativo, judicial o ejecutivo». El prelado concluyó su razonamiento con la petición de un «respeto escrupuloso de los derechos inviolables de los autores de delitos».

Uriarte se expresó en estos términos durante la homilía que pronunció con motivo de la festividad de Nuestra Señora de Aránzazu en el santuario del mismo nombre, en el municipio guipuzcoano de Oñati. Como es tradicional, al acto religioso asistieron numerosas autoridades, encabezadas por el lehendakari, Juan José Ibarretxe.

El prelado de San Sebastián pidió a los políticos que den prioridad a «la búsqueda de la paz» por encima del «cumplimiento pleno» de sus «aspiraciones» y defendió que la ética es «el alma de la actividad política». A su juicio, sin ética «la democracia se va degradando, la cohesión social se va quebrando y el mismo interés de los ciudadanos por el bien común se va tornando en indiferencia, en rebeldía».

En la misma línea, Uriarte recalcó que la ética en el terreno de la política incluye «capacidad de autocrítica y voluntad de una comunicación con el que sostiene opiniones contrapuestas a las propias».

«Fase delicada»

El obispo donostiarra dijo que «todo parece indicar que iniciamos una fase delicada, cargada de temores y esperanzas», y reclamó a gobernantes y ciudadanos que den prioridad a la defensa de la vida humana y a la búsqueda de la paz, «por encima del pleno cumplimiento de las diferentes aspiraciones de todos».

Juan María Uriarte también se dirigió a los medios de comunicación para reclamarles que «se atengan a la verdad antes que a los dictados de intereses partidistas», y abogó por «no sólo reconocer, sino sentir el sufrimiento de todos los afectados y a respetarlo hasta tal punto que ni por asomo sucumbamos a la tentación de utilizarlo a favor de nuestras posiciones», en referencia a las víctimas del terrorismo.