¡Basta Ya! Imprimir documento

El Diario Vasco, 5 de agosto de 2003

Larrinaga afirma que Blázquez recibió presiones para que él saliera de Maruri

EUROPA PRESS./MADRID

El párroco de Maruri, Jaime Larrinaga, se mostró ayer convencido de que el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, recibió presiones para que él saliera de la parroquia. Un día después de su última homilía en Maruri, agregó que como religioso no podía soportar que hubiera feligreses que tuvieran que vivir «una situación de heroicidad por ir los domingos a misa».

En declaraciones a Onda Cero y RNE, Larrinaga reconoció que el clero vasco le ha cerrado puertas y que ha mostrado «beligerancia» contra su persona. Al mismo tiempo, aseguró que dicho clero es mayoritariamente nacionalista y consideró que el nacionalismo está en una situación «predemocrática».

El párroco explicó que el Consejo de Pastoral le instó a hacer una despedida de sus feligreses «para darles una explicación», «sobre todo a aquellos que en estos últimos meses habían sido calumniados o perseguidos por asistir a misa». Larrinaga confirmó que continuará con escolta «hasta que no desaparezcan los que matan, los que persiguen y ponen bombas». «El problema del País Vasco es el terrorismo y no tiene sentido vivir en una sociedad donde no se respetan los derechos fundamentales», señaló.

Tras solicitar «autocrítica» y una postura «clara y valiente contra el terrorismo» a la sociedad vasca, el párroco lamentó que el portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti, no le considere «un hombre de paz» cuando lo único que él ha hecho es definirse «claramente a favor de las víctimas del terrorismo» y denunciar una situación «en la que no hay libertad».