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El sacerdote irlandés Alec Reid conecta a PNV y EA con el entorno etarra para plantear al Gobierno una negociación

BILBAO/SAN SEBASTIÁN/MADRID. ABC 24.05.03

El hombre clave en las negociaciones que mantienen dirigentes del PNV -significativamente, Gorka Aguirre, responsable del aparato de relaciones internaciones del Euskadi Buru Batzar del PNV- con representantes del entorno etarra se llama Alec Reid. Se trata de un sacerdote redentorista de nacionalidad irlandesa que ya tuvo un alto protagonismo en el Ulster y que abogó en todo momento por la unidad entre los partidarios del IRA para mostrar ante el Gobierno británico una postura única.

El clérigo mostró "interés" por el denominado -en su jerga- "conflicto vasco" a principios de 1998. La organización "pacifista" Elkarri le aproximó intelectualmente a la situación que se vive en el País Vasco y, según fuentes nacionalistas, algunos de los puntos del Pacto de Estella (fruto en parte de lo que se denominó "Foro de Irlanda") fueron inspirados directamente por el sacerdote. Como consecuencia de los debates previos al citado pacto y dada su experiencia irlandesa, Alec Reid empezó a ser considerado como un "referente" tanto para el PNV y EA como para la denominada "izquierda abertzale" hasta el punto de que fue uno de los protagonista de la "Conferencia de paz" de Elkarri. En una de sus intervenciones, Reid fijó las claves del proceso de paz irlandés bajo la premisa -muy contestada fuera del ámbito nacionalista- de que el IRA había dejado las armas tras constatar que existía una "alternativa política" y una "vía de negociación" para resolver un "conflicto" en el que, a su juicio, la violencia no es el factor principal. Esa tesis es la que han acogido los nacionalistas vascos como su último intento para resolver el "conflicto".

Es en los últimos meses de 2001 cuando Reid emprendió "en serio" los contactos con dirigentes del PNV y de los sindicatos ELA y LAB, ambos nacionalistas, que propugnan, no sólo la unidad de acción entre ambas centrales, sino un planteamiento radical del derecho de autodeterminación, así como la celebración de una consulta popular que, a diferencia del plan Ibarretxe, incluye las clásicas reivindicaciones sobre la anexión de Navarra y los territorios del sur de Francia.

Estos contactos se intensificaron el pasado año, cuando ya Juan José Ibarretxe puso en marcha su plan soberanista. Reid, distanciado de Elkarri tras comprobar el "fracaso" de su conferencia de paz, ahora actúa por su propio peso y propugna constituirse "en puente entre la izquierda y la derecha nacionalista". Identificado con las tesis más radicales del nacionalismo, hace criterio propio que todas las formaciones políticas nacionalistas, sindicales y ETA lleguen a un gran acuerdo de "unidad" para plantear una "negociación definitiva" ante el Gobierno español a fin de que "reconozca el derecho de autodeterminación" de "Euskal Herria".

Tanto los sindicatos ELA y LAB -Reid se ha entrevistado también con el secretario general de éste último Rafael Diaz Usabiaga-, como los nacionalistas, se comunican con el entorno etarra a través de este sacerdote. Según fuentes a las que ha tenido acceso ABC, el clérigo ha visitado el País Vasco para ejercer de mediador y "puente" al menos en tres ocasiones en lo que va de año: en enero, en marzo, y recientemente, en abril pasado. El núcleo del plan de unificación nacionalista está en la consulta que se propone Ibarretxe y se desarrollaría en varias fases. En las elecciones del próximo domingo, se trataría -según ha explicado el propio Reid- de que PNV y EA obtengan el mayor número de votos, pero que se haga "una lectura política" de los nulos y de la abstención; después de las elecciones, la unificación sería "dinamizada" por los sindicatos nacionalistas y se visualizaría en otoño, en coincidencia con la presentación por Ibarretxe del texto articulado de su plan ante el Parlamento vasco, momento en el que ETA declararía una tregua. El redentorista irlandés, además, garantiza una salida para la "internacionalización del conflicto", siguiendo las pautas del Ulster que servirían también como plantilla de los movimientos tácticos a desplegar de aquí a fin de año.

El "modelo" de Estella-Lizarra "ha sido desechado porque las circunstancias han cambiado" según las fuentes a las que ha tenido acceso ABC. "Es momento de dar más protagonismo a los sindicatos y vertebrar un movimiento popular que enmarque la tregua de ETA con la misma "coherencia" que se produjo tras el acuerdo de 1998".

Reid aporta a este "proceso" su experiencia de treinta años en Irlanda, un notable prestigio entre algunos sectores de la Administración norteamericana, que le atribuyen la categoría de "experto en mediación internacional", y una arquitectura intelectual e ideológica de corte nacionalista. Prueba de ello es que tanto el PNV como el entorno "político" de ETA se disputan las comparecencias públicas con este religioso. Este mismo año ha sido galardonado con el premio "Espejo en el mundo" que otorga la Fundación Sabino Arana y sus intervenciones en la "Conferencia de paz" de Elkarri fueron ampliamente glosadas por "Gara". Este periódico, el heredero de "Egin", le realizó una entrevista en diciembre del pasado año en la que declaraba que "el IRA paró cuando se le presentó una verdadera dinámica alternativa" y criticaba el texto contra el terrorismo de la Conferencia Episcopal española en un tono muy duro: "La Iglesia en Irlanda -decía en esa ocasión- aborda la cuestión del sufrimiento, pero no toma partido, de ahí que el documento me haya parecido impertinente, elaborado por personas que no entienden lo que sucede aquí".

En esa entrevista y en sus pronunciamientos públicos, este sacerdote ha defendido Udalbiltza -asamblea de municipios desgajada ahora en dos, la de Batasuna y la de PNV y EA- como un instrumento para impulsar un "proceso de paz" en el que, según su propia teoría, el plan de Ibarretxe es "una parte de la pista de aterrizaje, pero no toda la pista" porque no recoge las reivindicaciones territoriales.

Tanto en sus anteriores visitas como en la que está previsto que haga a España el próximo mes de junio, Reid se ha entrevistado con personas clave como el ya citado Gorka Agirre, con quien fuera diputada batasuna Esther Agirre, a la que se atribuía la responsabilidad de las relaciones internacionales de ETA a través de "Xaki" uno de los numerosos instrumentos con los que la banda pretendía dar cobertura legal a muchas de sus actividades. Además de estos contactos reservados, Reid trata de desplegar en cada una de sus visitas un activismo en favor de las tesis de Batasuna con conferencias tanto en el País Vasco como en Cataluña.
La presencia de Alec Reid como intermediario en el País Vasco se constata, además, por el predicamento del que gozan sus tesis, que conforman el diseño de la estrategia nacionalista para lanzar un órdago al Gobierno el próximo otoño. Ya no se trata, según las fuentes consultadas por ABC, de negociar en torno al cese del terorismo sino, directamente, sobre la autodeterminación del País Vasco en un escenario que el propio Ibarretxe definió como de "ausencia de violencia", en coincidencia con la estrategia de Reid. Es decir, bajo el libreto pautado por el sacerdote redentorista, el nuevo "frente nacionalista" ofrecería al Gobierno una "tregua" a cambio de una negociación política que tiene como premisa fundamental el referéndum de autodeterminación.

La orden a la que pertenece Reid es la Congregación del Santísimo Redentor, fundada por San Alfonso María de Ligorio en 1732 en Italia. Se trata de un Instituto religioso, misionero y clerical, de derecho pontificio, cuyo fin es "seguir el ejemplo de Jesucristo Salvador en la predicación de la divina palabra a los pobres".

La Congregación participa de la misión de la Iglesia con su actividad de predicar el Evangelio y forma una comunidad apostólica organizada como un cuerpo misionero, cuyos miembros viven en comunidad vinculados a él según el ministerio propio de cada uno por la profesión religiosa.

En estos momentos no hay en el País Vasco comunidades de sacerdotes redentoristas, que sí están instalados en Pamplona y en Santander. Los redentoristas están repartidos por todo el mundo y tienen especial fuerza en los países sudamericanos.

Los interlocutores del redentorista

Gorka Aguirre Arizmendi, responsable de relaciones externas del PNV, ha sido durante los últimos años el "enviado especial" de la ejecutiva de su partido para cualquier diálogo o negociación, independientemente de que se tratara de hablar con los nacionalistas catalanes y gallegos o con los kurdos.

Economista y afiliado en el distrito bilbaíno de Abando, Gorka Aguirre es un hombre de partido que sólo opina de cuestiones internas en su seno y que presume de su "estrecha y excelente relación con Xabier Arzalluz desde hace treinta años", según el mismo escribió el pasado mes de enero para aclarar que no se había alineado con la "nueva generación" liderada por Iñigo Urkullu, el presidente de la ejecutiva de Vizcaya, quien se enfrentó en las urnas del PNV a Xabier Arzalluz, presentando un candidato a diputado general de Vizcaya distinto al auspiciado por el presidente de la ejecutiva del partido, y consiguiendo, además, vencerlo.

Gorka Aguirre formó parte de la delegación del PNV que firmó la Declaración de Barcelona con nacionalistas catalanes y gallegos y ha sido enviado también, junto con Joseba Egibar, a representar a su partido en la celebración de la Diada catalana.

Gorka Aguirre forma parte del núcleo de dirección del PNV, al haber sido nombrado en febrero de 2000 miembro de la comisión permanente del mismo, junto con Xabier Arzalluz, Josune Ariztondo, Joseba Egibar, Markel Olano, José Antonio Rubalcaba y Atutxa.

De entre estos nombres cabe destacar el de Markel Olano, quien está presente en la documentación que recoge los contactos entre el PNV con el entorno etarra. Además, Reid ha tenido encuentros con Esther Agirre, quien fuera responsable del aparato internacional de ETA, Miriam Campo, de Udaltbiltza, y el responsable de LAB, Rafael Díez Usabiaga, otro de los nombres claves en los tiras y aflojas negociadores entre los portavoces etarras y los partidos EA y PNV.